viernes, 18 de febrero de 2011

En receso preferencias arancelarias. (Cortesia El Espectador)

Las peleas políticas entre republicanos y demócratas en el Congreso estadounidense ponen en peligro la aprobación de un acuerdo de preferencias arancelarias que beneficia a Colombia y Ecuador y cuya votación sigue en el aire.

El Congreso estadounidense entra en receso durante 11 días a partir de este viernes y el Acuerdo de Preferencias Arancelarias Andinas (ATPDEA por sus siglas en inglés) venció el pasado sábado. Los exportadores de ambos países, en particular de productos agrícolas, flores, pescado o madera, deben oficialmente pagar aranceles desde el pasado lunes, que sólo podrán recuperar si el nuevo ATPDEA es aprobado con efecto retroactivo.

Los republicanos, que dominan la Cámara de Representantes, proponen renovar el ATPDEA (vigente desde 2002) sólo hasta el 1 de julio, para forzar al gobierno de Barack Obama a acelerar la aprobación de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia. Pero los demócratas ligan el ATPDEA a otro programa que concede ayudas y entrenamiento a los trabajadores afectados por tratados de libre comercio, y que benefició el año pasado a más de 227.000 empleados estadounidenses.

Ese programa denominado Asistencia de Ajuste al Comercio (TAA) está vigente desde hace 50 años, y también venció el lunes. "Los republicanos en la Cámara (de Representantes) deben unirse y cesar de jugar políticamente con las vidas de los estadounidenses desempleados", criticó Sander Levin, legislador demócrata, en un comunicado el martes.

Levin se mostró hostil la semana pasada en una audiencia a aprobar rápidamente un TLC con Colombia, a pesar de que fue firmado por Washington y Bogotá hace más de 4 años. Los republicanos son decididos defensores de abrir las fronteras al comercio y los demócratas tradicionalmente defienden los puntos de vista más proteccionistas de sus aliados sindicales, pero en el debate en torno a estos acuerdos hay sorpresas.

Un senador republicano, Jeff Sessions (Alabama) se opone en solitario desde el 31 de diciembre a otra renovación, la del sistema general de preferencias, que desde hace 35 años permite la entrada de 4.800 productos libres de aranceles de 131 países en desarrollo. Sessions bloquea esa renovación en el Senado porque en su estado natal hay una fábrica de sacos de dormir perjudicada por las importaciones de esos productos desde Bangladesh, criticó el Washington Post en un editorial el sábado.

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